sábado, 10 de mayo de 2008

La Capital de Europa















BRUXELLES, Belgique:
Hay algunos que la tachan de aburrida, ot
ros de simple centro caótico, pero no es por cualquier cosa que Bruselas, capital de Bélgica, sea a la vez la capital de Europa, el corazón de la Unión Europea. País trilingüe con una conocida rivalidad regional, la ciudad de Bruselas es en teoría bilingüe, por tanto todas las calles y cosas están escritas en 2 idiomas, Francés y Flamenco, que en realidad es lo mismo que el Neerlandés (conocido como Holandés) pero con ligeras diferencias, con analogía al Inglés británico y el gringo (a palabra de un hablante de flamenco de Bruselas). Un ejemplo rápido es una calle llamada Calle del Dinero, decía el letrero "Rue de l'Argent" y "Silberstraat".



La llegada a la ciudad fue proporcionada a la Salida de Aachen, camino a la Autopista por un señor árabe, increíblemente chido, que me llevó 40 kms. hasta cerca de Liège, e incluso me regaló una lata de jamón para comer si me hacía falta algo para el lunch (Merci beaucoup!!).



Luego vino un señor turco de negocios, igualmente a toda jefa, e incluso hasta me hizo pensar que los turcos son chidos y no tan desesperantes como esos que rondan Berlín. Hasta el mismísimo centro de Bruselas llegué mientras hablábamos de cultura turca y tradiciones de familia, algo interesante, quizá nunca me lo había preguntado pero fue muy interesante.




Primera impresión de la ciudad, siglo XX, rascacielos, edificios de cristal, un área con un tráfico horrendo pero si bien, bastante verde, llena de parques, paseos arbolados y demás, el área conocida como el Centro de la UE, donde se legislan tantas cosas que afectan directamente a tantos países (quizá 24) y cientos de millones de personas. Del otro lado, la parte central, antigua de Bruselas, con sus edificios y en la cercanía las cosas (que nunca llegué a comprender del todo) llamadas Art Nouveau, que en teoría son formas artísticas con tendencias a lo natural, a parecer flores, árboles o cosas netamente naturales.



Los mismos habitantes de la ciudad dicen que habitan en el lugar más contradictorio de Europa, por un lado, ciudad que invierte millones en arte, cultura y restauración de todo patrimonio histórico, por el otro, la descarada capital financiera del viejo continente. De un lado podríamos encontrar el edificio más hermoso del siglo XVIII, y junto un bloque multifamiliar horrendo de cemento sin adornos, de un lado Art-Nouveau y junto algún pedazo de piedra con tendencia a monumento sin el más mínimo encanto. Eso es Bruselas, y no por ello deja de impresionar, o podríamos sobrevalorarla. Pero una visita de un par de días sería algo como indispensable.



A destacar? Centro, el Antiguo Mercado, el Palacio, y demás construcciones que pueden hacer que se pierda la noción del tiempo contemplándolos, o lugares como el Atomium, símbolo conocido de esta ciudad, que siendo realistas sí impresiona, lo esperaba más pequeño y...barato!!!

<-- C'est l'Atomium

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