Ciudad madre de todos los vicios! El lugar más tolerante del planeta Tierra! Capital cultural, demencial, y muchos otros apelativos...Damas y Caballeros, bienvenidos a Amsterdam!
Principal ciudad de los Países Bajos, conocidos entre el mundo común como Holanda, Capital administrativa (aunque no Sede del Gobierno), quizá la ciudad más open-mind del mundo, donde se halla de todo, prácticamente de toooodoooo! Negros, güeros, altos, chaparros, feos, caritas, musulmanas, trabajadoras de la vida galante, donde se puede tomar una foto para una postal con voltear hacia cualquier esquina, donde es posible fumar marihuana en la calle y juntito a un policía, donde las iglesias se hallan a la vuelta (o enfrente) del legendario Red Light District, donde en un Coffeeshop se hace casi de todo menos beber café, donde los espectáculos de sexo en vivo están en cada esquina, junto a tiendas de recuerdos que por algún motivo venden cosas sexuales, restaurantes y hoteles elegantes con olor a mota, ciudad a 3 metros bajo el nivel del mar construída en terrenos que deberían pertenecer al mar, donde hay más bicicletas que personas: Esto y mucho, mucho, mucho más es Amsterdam.
El viaje comenzó de madrugada en Berlin, cruzar tooodo Alemania, de Este a Oeste, pasando con mi fiel amigo el recién llegado Rudy, por Magdeburg, Braunschweig, Herford, Osnabrück, Münster hasta llegar a la frontera en un lugar llamado Enschede. En este caso, el cambio al pasar la frontera no fue tan drástico como aquel entre Alemania y Polonia, aunque el aspecto de las casitas y los letreros sí eran algo curioso...pasando de Zentralstraße a la Centraalstraat, pero todo en orden. Después de ello, nos subimos a un trenecito con destino a la ciudad, puerto y demás de Amsterdam. La llegada no pudo hacer más que confirmar los estereotipos, el primer aroma que me llegó una vez en Amsterdam, es de una plantita verde que es medio ilegal en todo el mundo aunque toda la chamacada la prueba una y otra vez sin mayores catástrofes que el Alcohol, el cuál, by the way, sí está legalizado. Contradicciones del mundo, como las que se hallan en Amsterdam.
Miles y miles de personas desfilando por las calles caóticas, llenas de bicicletas y tranvías que salen como de la nada, entre un laberinto de pequeñas calles y casitas de 3 pisos, delgadas como media casa de infonavit (allá en el barrio, digo!), e inclinadas ligeramente hacia el frente para facilitar aquello de las mudanzas. Canales de agua aquí y allá, donde de pronto hallábamos casas flotantes, osea, barquitos cotorros habitables (y habitados), cientos y cientos de tiendas de ropa, zapatos, restaurantes, bares, hasta llegar a la zona más famosa.
Nos adentramos en el legendario Distrito de luz roja, donde hay restaurantes, decenas de Coffeeshops, que son los barcillos donde se compra y consume la marihuana, vendida en cantidades desde 1 hasta 5 gramos máximo, y alrededor, miles de negocios cuyo tema es SEXO.
Lapdanceclubs, Live Sex Show, Erotic Outlet, y vitrinas, vitrinas, vitrinas. Qué son las vitrinas? Unas ventanotas donde si hay una luz roja encendida (arriba de la vitrina), significa que una señorita está trabajando, generalmente en ropa interior (si es que tan piccoline cose se pueden llamar ropa interior!!), esperando que lleguen a ella, para cerrar su cortina y lo demás...es cosa de la imaginación. Y lo más gracioso o curioso, ver familias, ancianos, jóvenes, mujeres y tanta gente yendo y viniendo como si una calle normal de negocios se tratase.
Igualmente podemos encontrar mingitorios en la calle! Lugares para echar una firma sin cerrar la puerta ni nada! Así nomás de espalditas y venga pa'fuera! (Ventajas de ser hombre! ;D)...conforme la noche se acercaba y avanzaba, se iban animando más las calles, hasta llegar a parecer el centro de la ciudad de México al final de la jornada laboral, sólo que un poco más porno-moto-loco. Las fotos hablan por su cuenta, y vaya que Amsterdam tiene mucho más que eso, sea el Museo de Van Gogh, la cervecera Heineken, la casa de Anna Frank...pero venga, la visita y la accidentada estancia en un Hotelillo, además de una pizza que un guía de turistas nos regaló (enterita y deliciosa!) no tuvo precio, ni jefa!
Y sí, eso de las iglesias junto a la zona roja, ahí les dejo una foto: Una mano encadenada tocando un seno, para todos los marineros que llegaban a Amsterdam, hacían lo que las hormonas les pedían hacer y luego se iban arrepentidos a donde su sacerdote. Vaya contradicciones, pero en fin: Bendito Amsterdam, maldita ciudad...hermosa y caótica, demencial y cultural.
Una cosa es segura, como decía un anuncio en un tren: Ich würde es immer wiedertun!!!
Principal ciudad de los Países Bajos, conocidos entre el mundo común como Holanda, Capital administrativa (aunque no Sede del Gobierno), quizá la ciudad más open-mind del mundo, donde se halla de todo, prácticamente de toooodoooo! Negros, güeros, altos, chaparros, feos, caritas, musulmanas, trabajadoras de la vida galante, donde se puede tomar una foto para una postal con voltear hacia cualquier esquina, donde es posible fumar marihuana en la calle y juntito a un policía, donde las iglesias se hallan a la vuelta (o enfrente) del legendario Red Light District, donde en un Coffeeshop se hace casi de todo menos beber café, donde los espectáculos de sexo en vivo están en cada esquina, junto a tiendas de recuerdos que por algún motivo venden cosas sexuales, restaurantes y hoteles elegantes con olor a mota, ciudad a 3 metros bajo el nivel del mar construída en terrenos que deberían pertenecer al mar, donde hay más bicicletas que personas: Esto y mucho, mucho, mucho más es Amsterdam.
El viaje comenzó de madrugada en Berlin, cruzar tooodo Alemania, de Este a Oeste, pasando con mi fiel amigo el recién llegado Rudy, por Magdeburg, Braunschweig, Herford, Osnabrück, Münster hasta llegar a la frontera en un lugar llamado Enschede. En este caso, el cambio al pasar la frontera no fue tan drástico como aquel entre Alemania y Polonia, aunque el aspecto de las casitas y los letreros sí eran algo curioso...pasando de Zentralstraße a la Centraalstraat, pero todo en orden. Después de ello, nos subimos a un trenecito con destino a la ciudad, puerto y demás de Amsterdam. La llegada no pudo hacer más que confirmar los estereotipos, el primer aroma que me llegó una vez en Amsterdam, es de una plantita verde que es medio ilegal en todo el mundo aunque toda la chamacada la prueba una y otra vez sin mayores catástrofes que el Alcohol, el cuál, by the way, sí está legalizado. Contradicciones del mundo, como las que se hallan en Amsterdam.
Miles y miles de personas desfilando por las calles caóticas, llenas de bicicletas y tranvías que salen como de la nada, entre un laberinto de pequeñas calles y casitas de 3 pisos, delgadas como media casa de infonavit (allá en el barrio, digo!), e inclinadas ligeramente hacia el frente para facilitar aquello de las mudanzas. Canales de agua aquí y allá, donde de pronto hallábamos casas flotantes, osea, barquitos cotorros habitables (y habitados), cientos y cientos de tiendas de ropa, zapatos, restaurantes, bares, hasta llegar a la zona más famosa.
Nos adentramos en el legendario Distrito de luz roja, donde hay restaurantes, decenas de Coffeeshops, que son los barcillos donde se compra y consume la marihuana, vendida en cantidades desde 1 hasta 5 gramos máximo, y alrededor, miles de negocios cuyo tema es SEXO.
Lapdanceclubs, Live Sex Show, Erotic Outlet, y vitrinas, vitrinas, vitrinas. Qué son las vitrinas? Unas ventanotas donde si hay una luz roja encendida (arriba de la vitrina), significa que una señorita está trabajando, generalmente en ropa interior (si es que tan piccoline cose se pueden llamar ropa interior!!), esperando que lleguen a ella, para cerrar su cortina y lo demás...es cosa de la imaginación. Y lo más gracioso o curioso, ver familias, ancianos, jóvenes, mujeres y tanta gente yendo y viniendo como si una calle normal de negocios se tratase.
Igualmente podemos encontrar mingitorios en la calle! Lugares para echar una firma sin cerrar la puerta ni nada! Así nomás de espalditas y venga pa'fuera! (Ventajas de ser hombre! ;D)...conforme la noche se acercaba y avanzaba, se iban animando más las calles, hasta llegar a parecer el centro de la ciudad de México al final de la jornada laboral, sólo que un poco más porno-moto-loco. Las fotos hablan por su cuenta, y vaya que Amsterdam tiene mucho más que eso, sea el Museo de Van Gogh, la cervecera Heineken, la casa de Anna Frank...pero venga, la visita y la accidentada estancia en un Hotelillo, además de una pizza que un guía de turistas nos regaló (enterita y deliciosa!) no tuvo precio, ni jefa!
Y sí, eso de las iglesias junto a la zona roja, ahí les dejo una foto: Una mano encadenada tocando un seno, para todos los marineros que llegaban a Amsterdam, hacían lo que las hormonas les pedían hacer y luego se iban arrepentidos a donde su sacerdote. Vaya contradicciones, pero en fin: Bendito Amsterdam, maldita ciudad...hermosa y caótica, demencial y cultural.
Una cosa es segura, como decía un anuncio en un tren: Ich würde es immer wiedertun!!!

1 comentario:
Juntos denuevo, jejeje que envidia, yo quiero ir :'( jejeje nos vemos pronto mi pollito, ya se te extraña montones XD
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